A mi Escuela y Formación Profesional
A lo largo del camino que me ha llevado a fundar Legacy Studio, he contado con personas, experiencias y lugares que marcaron profundamente mi desarrollo personal y profesional. Este espacio es para reconocer a quienes han sido pilares importantes en esa historia.
Uno de los lugares que más ha influido en mi formación es la Escuela Bilingüe Santa Teresa, institución que no solo me vio crecer como estudiante, sino que más adelante me recibió como parte del equipo docente y administrativo. Ser un Jaguar de corazón no es solo una frase para mí, es una identidad que llevo con orgullo.
Comencé a trabajar en la escuela en el año 2019 como maestro de computación. Más adelante tuve la oportunidad de asumir el rol de Coordinador del Departamento de IT, una experiencia que amplió mi visión del trabajo en equipo, la planificación estratégica y la responsabilidad. Pero además, fue en ese entorno donde se abrió una puerta inesperada, pero fundamental: la fotografía, un hobby que pude ejercer a diario, capturando momentos dentro de la comunidad educativa. Esa práctica constante fue clave para pulir mis habilidades técnicas, aprender a observar mejor la luz, las emociones y los detalles, y entender la fotografía no solo como arte, sino como una herramienta poderosa de conexión.
No todo fue fácil. Hubo momentos de tensión, de diferencias, de desafíos que me obligaron a crecer. Y es por eso que mi agradecimiento es aún más profundo hacia dos figuras que marcaron una gran diferencia en mi vida: Mrs. Donna Dixon (Superintendente) y Mrs. Annie Leuckel (Principal). Su liderazgo exigente, su visión clara y su compromiso con la excelencia fueron una escuela dentro de la escuela. Aun en los momentos más duros, aprendí valiosas lecciones que hoy aplico cada vez que tengo una cámara en la mano o un proyecto sobre la mesa. Me impulsaron a no conformarme, a no buscar lo fácil, sino a ir siempre por más y a entregar resultados con excelencia.
Ambas han sido, y siguen siendo, referentes de firmeza, sabiduría y entrega. Y no puedo imaginar mi camino sin su huella.
Gracias por confiar en mí, incluso cuando yo mismo no veía todo mi potencial. Gracias por permitirme equivocarme y crecer. Gracias por marcar en mí el valor de la excelencia.
Hoy, cada fotografía que capturo, cada proyecto que sale de Legacy Studio, lleva una parte de ese legado. Este estudio fotográfico no es solo una meta cumplida; es también un homenaje a todos los que me formaron, creyeron en mí y me impulsaron a ser mejor.
A mi familia
Detrás de todo lo que soy y todo lo que he logrado, hay una raíz firme y llena de amor: mi familia. No hay palabras suficientes para agradecer a quienes han sido mi base, mi impulso y mi ejemplo desde el principio.
A mis padres, Baudilio Muñoz y Mayra Trochez, gracias por darme la vida y por enseñarme lo más valioso: el valor del trabajo y la educación. Desde pequeño, vi a mi papá trabajar incansablemente por su familia, con esfuerzo, responsabilidad y dignidad. Ese ejemplo quedó grabado en mí como un modelo de lo que significa darlo todo por quienes uno ama.
Mi mamá, siempre presente, fue quien guió mis pasos académicos, pendiente de cada etapa, de cada tarea, de cada avance. Con dedicación y cuidado, me dio estructura, orientación y confianza. Entre los dos, me formaron no solo como profesional, sino como ser humano. Me hicieron quien soy, y cada logro que obtengo les pertenece también a ellos.
Mi mamá, siempre presente, fue quien guió mis pasos académicos, pendiente de cada etapa, de cada tarea, de cada avance. Con dedicación y cuidado, me dio estructura, orientación y confianza. Entre los dos, me formaron no solo como profesional, sino como ser humano. Me hicieron quien soy, y cada logro que obtengo les pertenece también a ellos.
A mi esposa, Dagmar Dubón, gracias por estar siempre, en los momentos buenos y en los difíciles. Eres mi compañera, mi paz y mi fuerza. Has admirado mi trabajo incluso en esos momentos en los que yo mismo lo cuestiono —porque tiendo a exigirme demasiado— y tú siempre logras mostrarme el valor real de lo que hago. Eres quien me empuja a mantener la calidad, no solo en mi trabajo, sino también en mi forma de ser. Tu amor y tu fe en mí hacen que Legacy Studio tenga alma, propósito y rumbo.
Gracias por ser mi hogar y mi motivación constante.
En cada proyecto hay manos invisibles que sostienen, inspiran y guían. A lo largo de mi camino he tenido la fortuna de contar con personas cuya presencia ha marcado una diferencia invaluable. Entre ellas, Jorge Dubón y Karen Domínguez, quienes no solo han compartido conmigo sus sabios consejos y su experiencia, sino que me han brindado, con generosidad y confianza, el espacio y las oportunidades necesarias para crecer. Su apoyo ha sido mucho más que palabras: ha sido ejemplo, inspiración y un recordatorio constante de que los grandes sueños se construyen con la guía y el cariño de quienes creen en nosotros. A ellos, y a todos los que han sido faro en este viaje, mi gratitud eterna.